Como plantar y cultivar claveles

Estas bellas flores representan amor, fascinación, distinción, elegancia y admiración. Son emotivos en días festivos y celebraciones referentes a las madres.

El significado y el simbolismo de los claveles los convierten en una opción popular para regalar a un ser querido en forma de ramo de claveles. Los claveles no solo se utilizan con fines decorativos, sino que también se elaboran en tés y se utilizan en productos de belleza hidratantes para la piel.

Ya sea que esté comenzando con la semilla o simplemente necesite algunos consejos para el cuidado de los claveles, nuestra guía lo ayudará a cultivar hermosas variedades de clavel en su propio jardín.

Tipos de claveles

Los claveles son una opción popular para el jardín debido a sus colores brillantes y su amplia variedad. Debido a las variedades que podemos encontrar, dependiendo de su espacio, seguramente habrá una variedad que se adapte a su jardín. 

Estas plantas versátiles se pueden plantar en macizos de flores o cultivar en contenedores como macetas. Los tres tipos populares de claveles, son los claveles de flores grandes, los claveles en aerosol y los claveles de flores enanas. 

Los claveles de flores grandes, o el clavel de la floristería, tienen una flor grande en un tallo y pueden llegar a medir de 18 a 24 pulgadas de alto. Los claveles en aerosol y enanos tienen muchas flores de clavel más pequeñas por tallo y crecen de 9 a 12 pulgadas de alto. Estos son los que suelen encontrarse en un jardín.

Cómo plantar claveles

Los claveles deben plantarse en un área que reciba de cuatro a seis horas de luz solar por día. Prefieren la luz del sol en lugar de la sombra, así que tenga esto en cuenta cuando decida su ubicación. 

Al plantar claveles, asegúrese de utilizar un suelo bien drenado que sea fértil y ligeramente alcalinizado (pH 6,7-6,9). Si el suelo es demasiado fértil o absorbe el agua, las flores no florecerán correctamente o se decolorarán. Los claveles crecerán mejor en temperaturas de 50 a 65 grados durante el día y de 40 a 50 grados durante la noche.

Cultivo de claveles a partir de semillas

Plante semillas de clavel en una mezcla de tierra bien drenada, a un octavo de pulgada de profundidad. Las semillas deben esparcirse por lo menos a 12 pulgadas de distancia. 

Tenga cuidado de no regar en exceso las semillas, especialmente en las etapas iniciales. Debe hacerse un riego ligero dos o tres veces por semana. Sienta la tierra antes de regar para asegurarse de que se haya secado desde el último riego. 

Las semillas comenzarán a germinar en dos o tres semanas.

Cultivo de claveles a partir de esquejes

La mayoría de los cultivadores de clavel profesionales cultivan claveles a partir de esquejes. Para hacer esto, usan esquejes de flores terminales (las que se forman al final del brote en lugar de donde se unen el tallo y la rama). 

Estos esquejes deben ser de 4 a 6 pulgadas. La propagación requiere que se inserten en arena pura y en 25 a 30 días estarán listos para el trasplante.

Cultivo de claveles de división

Para revivir una vieja planta de clavel, puede dividir los segmentos de la planta para crear varias plantas. Desenterrar el grupo de flores y separar los segmentos de la planta (con las manos o con herramientas de jardín). 

Vuelva a plantar estas divisiones de la misma manera que lo haría con una nueva planta perenne o anual, asegurándose de regarlas bien. Esto debe hacerse cada dos o tres años para mantener saludables los claveles.

Plantación de claveles anuales y perennes

Debe plantar semillas de clavel perenne a fines del otoño hasta principios de la primavera. Puede plantar esquejes de clavel en mayo, mientras que las divisiones de siembra deben hacerse al final del otoño.

La siembra de semillas de clavel anual se puede hacer de dos maneras. Haga su plantación en un refugio adecuado, el cual le facilite la mudanza al llegar la primavera, o siéntelas directamente en el suelo de abril a mayo.

Consejos para el cuidado del clavel

  • Los claveles son una de las variedades de flores más fáciles de cuidar. Su mantenimiento es sencillo y los tallos cortados pueden durar hasta varias semanas.
  • Los claveles deben tener de cuatro a seis horas de luz solar al día.
  • Riegue las plantas dos o tres veces por semana. Si los pétalos o el follaje comienzan a ponerse amarillos, es una señal de riego excesivo.
  • Para promover la renovación, elimine las flores u hojas muertas.
  • No se recomienda el acolchado porque evita la suficiente circulación de aire.
  • Los claveles no suelen ser molestados por las plagas, por lo que no es necesario aplicar pesticidas.
  • Deje suficiente circulación entre las plantas para evitar el moho, hongos y hongos.
  • Las variedades altas de claveles pueden necesitar un soporte que sostenga el tallo a medida que la planta crece.

Si el suelo necesita más nutrientes, puede usar turba; es un abono común utilizado para el cultivo de clavel

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